Eficacia del SPF

 

Factor de protección solar (FPS o SPF, por sus siglas en inglés) en una escala relativa de clasificación de los productos solares, de acuerdo con su nivel de protección frente a los rayos UV.  Cuanto mayor sea el índice, mayor será la protección. Aplicado correctamente, el SPF se usa para evitar los efectos nocivos de los rayos UV (envejecimiento cutáneo, quemaduras en la piel...).

 

Por ejemplo, las pieles más claras y vulnerables deben usar los índices de protección más elevados (50 o 50+) para evitar tener que repetir la aplicación cada 10 minutos.

 

Nota:  Los productos de protección solar protegen la piel de los rayos UVB y, en menor medida, de los rayos UVA. Sin embargo, no bloquean toda la radiación ultravioleta que puede causar daños en la piel. La pantalla solar debe usarse siempre para tomar el sol con moderación, de la manera habitual, y en ningún caso para aumentar el tiempo ni la intensidad de la exposición. 

 

A fin de escoger el índice de protección adecuado para cada tipo de piel, es preciso tener en cuenta dos puntos: la sensibilidad al sol y la intensidad de los rayos solares.

 

Piel clara

 

Incluso con poca exposición, la piel clara suele quemarse fácilmente, bronceándose poco o nada.

 

Prescripción de belleza:

 

Usa productos de protección solar con SPF 50 o 50+, aplicándolos cada dos horas o incluso cada hora si la intensidad de los rayos es alta (en la montaña o en los trópicos) o si practicas actividades al aire libre durante periodos de tiempo prolongados.

 

Piel media

 

La piel de tono medio suele broncearse tras unos días de exposición al sol pero también puede llegar a quemarse.

 

Prescripción de belleza:

 

Usa productos de protección solar con SPF 15 a 25, aplicándolos cada dos horas cuando la intensidad solar sea media.  En caso de que la radiación solar sea intensa (en la montaña o en los trópicos), o al practicar actividades al aire libre durante periodos de tiempo prolongados, usa un SPF 50 o 50+.

 

 

Piel oscura

 

La piel oscura se broncea rápida y fácilmente, y rara vez se quema.

 

Prescripción de belleza:

 

A intensidades de sol moderadas, un SPF 10 será suficiente si repites la aplicación con regularidad.  En caso de que la intensidad solar sea mayor, sube el nivel de protección y opta por un SPF 30 a 50.